Archivos para julio, 2012

24 h propulsado por el viento: 135,7 km en el primer intento

Posted in 24 h propulsado por el viento, Mountain & Buggy, Tracción with tags , , , , , on 18 julio, 2012 by kitesandwind

Tras tantos meses de preparación, llegó por fin la oportunidad para la primera prueba completa de 24 horas propulsado por el viento. El lugar, Zalduendo (Burgos), el momento, el fin de semana 7 y 8 de Julio (2012). La lista de cosas no cabía en una página ni casi en dos. Cajas con comida y bebida, cometas, patines, repuestos y herramientas, dos GPSs y varios juegos de luces me acompañaron hasta la campa, ya familiar de tantos buenos momentos vividos allá. Nervios y muchas dudas. Pero por encima de todo, ¡muchas ganas!

Calor, un sol de justicia que abrasa una campa amarilla de hierba seca. El viento fuerte y loco, furioso por las térmicas, cambiante. Tras una hora de organizarme y comprobar cometas y patines, poner la manga de viento y comerme un buen bocadillo decido arrancar a las 15:35 del sabado. El viento sopla  de Oeste (W-SW) entre 16 y 22 nudos, con rachas de mas de 32, tan turbulento y cambiante que decido usar una de las cometas mas pequeñas del arsenal: la Ozone Access de 4 metros. Incluso con esa cometa tan pequeña agarrada del arnés algunas rachas me levantan del suelo. Elijo el mountain mas estable, el Trampa largo, de 35 grados, tabla baja y con ejes de muelles. Ruedas de crucero a plena presión: sacrifico confort por velocidad. mas tarde lo pagaría en tobillos y rodillas.

Las primeras horas transcurren rápido mientras sondeo el estado del suelo y exploro los trayectos mas eficientes. Los tramos mejores para el viento son muy cortos, de menos de 300 metros. Opto por alargarlos hasta 400 metros, pero no puedo irme mas entre los arboles porque alli el viento esta incontrolable y pierdo mucho tiempo en cada cambio de direccion. Mantengo una velocidad media de 17 km/h con puntas de mas de 30 km/h. La cosa marcha.

Primer dolor: el arco del pie comienza a dar tirones y molestias, agarrotándose cada pocos minutos. Por suerte, al ir cambiando de posturas, agachandome, apoyandome en una pierna y luego en otra, y alternando semiflexion con extension total de las piernas, el dolor desaparece a las dos horas. Pero comienzan a doler los tobillos. La vibracion constante sobre la campa reseca llena de pequeños bultos de barro y restos vegetales, y las rodadas de vehiculos que dejaron sus molestas huellas en invierno cuando la campa estaba embarrada y húmeda, comenzaba a repercutir en las piernas. Los neumaticos duros no ayudaban…

 

Primera parada a las 19:40. 70 kilometros y ganas de mas. Bebo frecuentemente de mi “camel bag” y aprovecho la pausa para comer un platano y unas galletas de chocolate. Sigo hasta las 21:30. Seis horas rodando con un viento traidor y violento. Tercer dolor: los dedos  gordos del pie se clavan en el calzado. Me habia dejado las zapatillas algo mas flojas de lo habitual para evitar rozaduras: grave error. En lugar de que el peso del cuerpo se repartiera entre planta, empeine y dedos, el empeine casi no jugaba ningun papel y todo el empuje lateral recaía sobre la punta de los pies, y en concreto sobre las uñas de los dedos gordos. Mas tarde comprobaría que la base de las uñas estarían moradas como si me hubiera dado un martillazo en ellas. Si no hubiera bajado el viento y hubiera podido cambiar a una cometa mayor en la que colgarme un poco, quizá no hubiera podido estar 24 horas apoyado en estas uñas amoratadas y que dolían con fiereza…

 

Con la caida de la tarde baja el viento, asi que subo de cometa. El viento se queda una hora mas a 10 nudos, mucho mas noble y constante mientras comienzan a encenderse algunas luces en las casas del pueblo. Circulo algo mas despacio (15 km/h de media) pero mucho mas cómodo con mi querida Ozone Frenzy de 9 metros. Aparece el cuarto dolor: el tendon rotuliano acusa el cansancio con una molestia suave pero que sería ya constante hasta el final. Anochece. Llegan las ovejas al pueblo. Una de ellas coja, como uno de los perros del pastor. Otra da a luz y se quedaria durante horas en un rincon lamiendo a su corderito y los restos de su propia placenta.

 

Hago una pausa para colocar reflectantes y luces en puntos de referencia a lo largo de la ruta. Resulta facil y rapido pegar los dispositivos leds y la cinta reflectante sobre porterias y pequeños pinchos en el suelo. En la oscuridad de la noche parecia que hubiera montado una discoteca para mi solo. Pero estoy contento, aquello se ve muy bien. El viento baja hasta ser apenas una brisa de unos 3 o 4 nudos. Pero es un viento frio y húmedo, asi que pensé que podria propulsarme unas horas mas. Con mi potente foco agarrado al casco despliego la cometa mas grande que tengo. La ozone Frenzy de 11 metros. Como un fantasma en la noche, la gran cometa se levanta sorprendentemente ligera y rápida. La luna hace aparicion, redonda y naranja  poco antes de las 23:00. El campo huele bien con la humedad de la noche. Las ovejas juntas en un recinto cercano me escuchan ir de un lado al otro y balan nerviosas. El viento afloja aun mas y resulta dificil saber su direccion. Ha rolado a Norte. Hago poco mas de 10 kilómetros en casi dos horas y decido parar. No vale la pena seguir, mucho esfuerzo y pocos kilómetros. Dejo la discoteca encendida y me meto en el coche vestido como estaba, con protecciones y arnes puesto, me cubro con el saco (la temperatura habia bajado a menos de 10 grados) y me quedo dormido hacia las 3 de la madrugada. Me pongo el reloj para despertarme cada hora y comprobar si hay viento. No hay viento en el resto de la noche. Aprovecho las pausas y las despertadas para comer un sandwich, una manzana o un plátano.

 

A las 6:15 de la madrugada del domingo 8 de Julio salgo del coche, me meto un potente desayuno express, despliego la Frenzy de 11 metros y me pongo a rodar. Bueno, rodar es un decir. Estoy mas tiempo de pie parado sujetando la cometa que rodando. cambio de patin, saco el mas ligero de todos, el Trampa corto de 15 grados y ejes skate. Para aligerar peso me quito la mochila con el camel bag. Hacia las 7, con las primeras claridades del domingo llega el pastor con sus ovejas. Habia hecho apenas 10 kms mas. Sigo hasta las 12:00 tras horas de jugar con un viento norte de flojo a muy flojo. No llego ni a hacer 20 kms mas y decido parar: con el avance del día y el calor del sol el viento se vuelve térmico y cambiante sin aumentar nada de intensidad, generando que la cometa se desventara todo el rato. Un total de 135,7 kilómetros en 21 horas con varias paradas. Balance general: una gran experiencia.El equipo funciona, el cuerpo aguanta. Los 240 kms que hizo Dave Plummet en Nueva Zelanda quedan lejos, pero no tanto…

 

Concentración de cometas de tracción en Chozas, León

Posted in Mountain & Buggy, Power kites, Tracción with tags , , , , , on 11 julio, 2012 by kitesandwind

Un fin de semana soleado de Julio nos juntamosuna veintena larga de pilotos tras la convocatoria de nuestros colegas y ya amigos de Chozas de Abajo, Leon. El lugar es inspirador, un aeródromo con una pista de 800 m y varias campas, asi como una estupenda piscina con la que combatir el calor y, sobre todo, unos anfitriones de lujo, el club Star all kite, mas conocido como el comando mortadela. El tiempo acompañó mucho, con bastante viento, algo turbulento para los que venian de zonas costeras, pero habitual para los que vivimos en el interior. Montaron una zona de exhibicion, con musica y rampas, asi como sillas y servicio de bebidas para los que no tenian una cometa entre manos. Se organizó una regata a dos boyas a lo largo de la pista de despegue que resultó una divertida version de las carreraras de los autos locos. Comida servida in situ y permiso de acampada terminaron de redondear una experiencia francamente divertida. Por las noches combinamos vuelos a la luz de la luna, con concierto de rock y buena sidrina recien traida de Asturias. Decir que disfrutamos es quedarse corto…