Aprovechando los cambios de tiempo

Posted in carrera de montaña, Entrenando, Running, trail running on 5 febrero, 2020 by kitesandwind

Tanto para disfrutar de la naturaleza como para aprovechar bien un entrenamiento, es bueno mirar el parte meteorológico. En estos días de Febrero estamos viviendo una auténtica primavera. Con independencia de la preocupación que eso nos genera por la mas que probable sequía que nos espera en 2020 y por las conexiones con el cambio climático, estos días de calor y sol nos abren una oportunidad para hacer actividades o hacerlas de un modo que en breve, cuando regrese el invierno, dejaremos de poder hacer. No es normal poder correr en pantalón corto y camiseta en pleno mes de febrero en Madrid. Pero pudimos correr bien a gusto y fijar un poco de vitamina D gracias al sol y a llevar mucha piel bien expuesta.

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Normalmente en estas fechas el cambio de tiempo se aprovecha para subir a la nieve. Pero tras las últimas lluvias, esta combinación de temperaturas suaves, sol, y un campo verde es para aprovechar el cambio de tiempo aún más. Y sacaremos mas las bicicleta que luego en los días muy fríos, con nieblas y cencelladas o con vientos fuertes es casi misión imposible. Como bien dice el refrán “No hay mal que por bien no venga”… o en inglés, que se ponen muy poéticos “Every cloud has a silver lining”. ¡Feliz primavera en febrero!

Momentos de invierno

Posted in bici de montaña, ciclocross, Momentos on 2 febrero, 2020 by kitesandwind

Días de invierno en los que todo va en otra onda… cielo gris… bruma… hojas goteantes… nada de frío… caminos y pendientes… disfrutando sin más ambición…

momentos de invierno

Cometas en Teruel – I

Posted in Sin categoría on 28 diciembre, 2019 by kitesandwind

Frío, viento. Soledad… el solsticio de invierno llega a los campos yermos. Unas cometas despegan en el horizonte.

Frio, viento. Soledad…

Cometas en Teruel  – I 

fondo cometas teruel montaje

Diciembre de 2018. Encuentro en Camañas. Música: Finally lost – Hinterheim

Cámara: Sergio Tena. Edición: Fernando Valladares

Disfrutando con toda la calma

Posted in carrera de montaña, Running, trail running with tags , , on 24 diciembre, 2019 by kitesandwind

El solsticio de invierno llegó. Y hoy se abrió el cielo así que nada mejor que recorrer trotando los encinares al pie de la sierra de Madrid. Con toda la calma. A 6 minutos el km empieza a dispararse mi pobre corazón y debo regular bien. La hemoglobina por los suelos no me permite sobreesfuerzos, pero al trin tran disfruto de 10 kms inolvidables. Vendrán tiempos mejores. Pero estos no son malos. Y esta noche es Nochebuena…

corriendo 24 dic 2019 mejor

¿Por qué corro?

Posted in carrera de montaña, Running, Sin categoría, trail running, Viajes with tags , on 10 septiembre, 2019 by kitesandwind

Tantas veces nos hacemos y nos hacen esta pregunta a los que corremos… ¿Por qué corremos? A veces, cuando el estrés y una agenda complicada nos hace meter con calzador la actividad deportiva nos llegamos a cuestionar si vale la pena el esfuerzo. Las endorfinas que se liberan con esa actividad intensa suelen compensar bastante… la salud general que conlleva el ejercicio regular, también…

Pero el viernes pasado, cuando en un viaje de trabajo a Suances (Cantabria) me obligué a madrugar y a salir a correr diez kilómetros antes de la reunión, vi la respuesta bien clara. Una vez mas.  Y me quiero recordar a mi mismo y compartir con todo aquel que corre o que ha corrido o que quizá corra algún día porqué corro, porqué corremos…

Salir del hotel de noche, en silencio para no molestar, sentir el frescor húmedo del amanecer junto al mar, un frescor que te pone la piel de gallina… comenzar a trotar sin mucho convencimiento para pasar gradualmente a descubrir un paisaje nuevo… un paisaje tanto exterior como interior… tras entrar un poco en calor, la claridad comienza a inundarlo todo… la bruma se abre y da paso a unos acantilados preciosos que esperaban, golpeados por las olas, a que alguien los mirara… el sudor va empapando la camiseta, la transpiración se combina con la bruma, los pensamientos se funden con el horizonte… una sensación de libertad infinita inunda los pulmones con cada respiración profunda… no puedes creerte lo que te habrías perdido sino hubieras salido de la cama… y si no fuera por las zapatillas, no hubieras salido nunca…

 

Las imágenes de los acantilados y playas de Suances se me grabaron  profundamente, me acompañaron todo aquel día y aun me siento feliz cuando en cada minuto de cualquier día, recuerdo ese paisaje libre, hermoso e infinito que descubrí, sentí e hice mío durante una hora…

 

Hoy, correr en ayunas y luego… ¡des-ayunar!

Posted in carrera de montaña, Running, Sin categoría with tags , , , on 30 agosto, 2019 by kitesandwind

Nunca me había dado cuenta del significado de la palabra desayuno hasta que hoy le dije a Lucía “hoy me toca correr en ayunas y luego desayunar” … Pues claro, ¿Qué vas a hacer después de ayunar?, pues ¡desayunar!” Obvio, ¿no?… Será obvio, pero nunca en mi medio siglo de vida me di cuenta de lo que hacía realmente al desayunar…

 

 

Para que palabras como desayuno o desayunar estén tan extendidas, y signifiquen algo tan claro como “romper el ayuno”, debe ser que esto de ayunar y desayunar es algo tan antiguo como la humanidad… ¡Y yo que pensaba que estaba haciendo algo “moderno” por ayunar y desayunar!

 

Si uno rebusca, se da cuenta de que en inglés significa exactamente lo mismo: “breakfast” romper el ayuno (fast). Y en francés igual: “déjeneur” romper el ayuno (jeûne). En alemán se les va un poco la olla y desayuno (Frühstück), significa simplemente ‘comida de la hora que quieras’.

 

Pero al menos en tres idiomas se hace alusión al evidente hecho de que mientras duermes, no comes. Y eso significa un ayuno de varias horas. De hecho, distintas dietas aprovechan esto para alargar un poco más el ayuno, cenando pronto y desayunando tarde y dejando libre el estómago durante 14 o 16 horas sin mucho esfuerzo, ya que la mitad de ese tiempo estamos durmiendo. Este ayuno extendido tiene efectos beneficiosos y ayuda a regular muchas funciones vitales, aunque como todo, no es una opción milagrosa ni apta para todos los públicos. En ocasiones se presenta como una opción para perder peso, pero se ha visto que en realidad no es muy útil para perder peso y que no funciona por sí sóla, ya que, para perder peso, este ayuno debe ir acompañado de más cosas: regular la ingesta en el “desayuno” y no atiborrarse, hacer ejercicio, etc.

 

En mi caso, como en el de la mayoría de atletas que buscamos inducir adaptaciones de ultrarresistencia, el ayuno, y el correr (o hacer ejercicio aeróbico) en ayunas, ayuda a entrenar el metabolismo de las grasas, y que el cuerpo aprenda a usarlas pronto y bien como fuente de energía. Las grasas contienen mucha energía, y por eso el cuerpo la almacena, por si acaso vienen malos tiempos. Pero la transformación de la grasa en energía (el proceso inverso a comernos un torrezno, es decir, deshacer los “torreznos” que tenemos a modo de reservas de grasas por todo el cuerpo) se hace lentamente, mucho más lentamente que la transformación de los azúcares en energía. Por eso el cuerpo usa primero el azúcar, empezando por el que tiene más a mano, en la sangre, en forma de glucosa. Cuando se acaba (dura algunos minutos si el ejercicio es intenso), empieza a consumir el glucógeno (el “hermano mayor” de la glucosa, un azúcar más complejo que se acaba desmontando en unidades de glucosa) almacenado en músculos y después el almacenado en el hígado. Estas reservas de glucógeno se gastan en media hora, aunque si hemos hecho una buena recarga de azúcares y si somos muy eficientes con nuestro ejercicio, podemos hacerlo durar dos o tres horas.

 

El cuerpo es muy reacio a usar grasas, pero si se anima a hacerlo, tenemos fuente de energía para rato. Hasta la persona más flaca tiene grasas para aportar energía al ejercicio durante días, pues apenas unos gramos de grasa contienen muchas calorías. El problema es que la liberación de esa energía contenida en las grasas es muy lenta. Y por eso hay que entrenar al cuerpo. Por eso hay días que nos toca “correr en ayunas” para que el cuerpo empiece a usar grasas antes y mejor: tras el ayuno nocturno queda poco azúcar disponible y no le dejamos mucha mas alternativa al cuerpo que usar grasas para mover los músculos.

 

En fin, todo esto para descubrir lo que la humanidad lleva sabiendo de siempre, que tras la noche nos levantamos con hambre, y que el cuerpo nos pide romper el ayuno con un buen desayuno. Y eso que algunos sólo toman un café cortado… ¡pero eso ya es otra historia!

 

Breve historia de un arnés viejo

Posted in Momentos, Mountain & Buggy, Power kites, Tracción with tags , , , , , , on 29 agosto, 2019 by kitesandwind

Hay objetos que te despistan: ¿Qué hace esto aquí? ¿de dónde lo habré sacado? Hay objetos que evocan situaciones casi olvidadas: ¡Anda, pero si esto es de cuando yo estaba haciendo…! Y hay objetos que te suscitan emociones encontradas: ¡Que mal debía estar de dinero para comprarme algo tan cutre! ¿Cómo puede tener algo este acabado tan rudimentario? ¡Aunque ahora que lo miro bien, es tan viejo que ya es antiguo!… y te sonries.

 

El otro día rebuscando en los armarios del garaje el material para podernos ir a volar cometas y hacer kitesurf en un embalse, me encontré este “antiguo” arnés.

 

 

Debía tener más de quince años, posiblemente veinte. Ni me acordaba de que lo tenía. Pero me hacía mucha falta porque nos íbamos al agua mis dos hijos y yo, y solo tenía dos arneses en uso… ¿Para qué lo compraría? ¿A quién?

 

El arnés en cuestión no podía ser más simple y estar más desgastado. Incluso un poco roto. Empecé a hacer memoria mientras lo miraba por delante y por detrás y le daba vueltas en las manos. Lo compré de segunda mano, claro. Yo apenas lo he usado y aquello tenia mucho uso. Lo tuve que comprar a través de un viejo foro de cometas que hace años que ya no visito. Debí pagar por el una miseria. Lo compré, ahora me estaba acordando, para usarlo con el buggy. Un arnés sencillo, pequeño, de los de asiento, que al agarrarse también por las piernas no se te suben hasta el sobaco cuando la cometa tira del gancho metálico al que la atas.

 

Era una época de pruebas, de aprender, de gastar dinero, poco, pero de gastarlo en cosas a modo de experimento sin saber muy bien si me iría bien o si sería lo que yo necesitaba. El buggy acababa de llegar, y algunos amigos me enseñaron a montarlo y compartieron los trucos básicos para pilotarlo y rodar con el empujado por el viento. Empecé con las cometas que llamábamos de brida fija, las que no llevaban una barra con la que regular su potencia. Esas cometas se agarran con un mando en cada mano. Tiras de la derecha, la cometa va a la derecha. Tiras de la izquierda, la cometa va a la izquierda. Simple. Pero eso no es todo. En la parte de abajo de cada mando se ata una línea de potencia. Si tiras hacia ti del mando, tensas esa línea y la cometa gana potencia. ¡Y ya lo creo que gana potencia! Necesitas un arnés para sujetar un poco esos mandos ya que a los pocos minutos las manos se quedan sin apenas fuerza para seguir pilotando si agarras directamente la cometa a través de aquellos mandos.

 

La idea es unir los dos mandos entre sí con una cuerda y pasar esa cuerda por el gancho del arnés. Así descargas la mayor parte de la fuerza de la cometa sobre el arnés (y este sobre tu cintura) y dejas las manos bastante libres para pilotarla. Pero aquello tiene su truco, y cuando la cometa tira demasiado u ocurre algún problema no siempre logras sacar aquella cuerda del arnés a tiempo y sufres lo que se conoce como una “sacada”. La cometa te levanta y te arrastra como un muñeco sin que puedas evitarlo. Apenas puedes ver cómo y dónde aterrizas, pero el castañazo está asegurado.

 

Así que pronto desistí de esa modalidad de brida fija. Y aquel arnés con su gancho metálico entró en hibernación en el fondo del armario. Hasta el otro día, que al revisarlo pensé “Joder, esto me va a servir para el agua! Aquí puedo enganchar bien la cometa hinchable” Y así fue. El arnés salió de su sueño oscuro y seco en el armario a la luz, el agua y el viento de un largo día de verano haciendo kitesurf.

 

Medio roto y descosido como estaba, me fijé otra vez en sus cintas y descubrí que el dueño anterior, hace muchos años, había remplazado una cinta original por una de las que producía nuestro querido amigo Luis en Valladolid.

Luis, que igual te construye un ala delta que te repara unos esquíes o un parapente, tiene una fábrica-tienda que es su segundo hogar y el sueño de muchos, como yo, que disfrutaríamos ensamblando piezas e ideando soluciones mecánicas para pasarlo bien al aire libre. La tienda-fábrica de Luis se llama Windaction. El mismo nombre de la marca que se leía en esa cinta inusual del viejo arnés. Y el mismo nombre de la marca de mi buggy, que se lo compré al propio Luis hace mucho, mucho tiempo.

 

¡Que vueltas de la vida!